Mejorando la comunicación y las relaciones
Habilidades Sociales Adolescentes
La adolescencia es una etapa marcada por la experimentación, lo que va a hacer que los/as adolescentes pongan a prueba sus diferentes destrezas, entre las que se encuentran las habilidades sociales adolescentes.
Las habilidades sociales podrían describirse como el conjunto de comportamientos que permiten al adolescente interactuar y relacionarse con otras personas de manera satisfactoria. En esta etapa van a ir desarrollando herramientas que les ayudarán a convivir en sociedad ahora y en el futuro. Es fundamental el desarrollo de las habilidades sociales adolescentes, ya que éstas van a determinar su carácter, sus amistades y, lo que es más importante, su nuevo grupo de referencia e influencia.
No es que existan unas habilidades sociales para adolescentes diferenciadas del resto de habilidades sociales, si no que en esa etapa se desarrollarán de cierta forma para responder a unas necesidades y a medida que vayan creciendo, irán evolucionando.
CONOCE SUS HABILIDADES SOCIALES
Las habilidades sociales en adolescentes tienen múltiples objetivos. Sin embargo, la tarea principal de un psicólogo para adolescentes será ayudarles a que desarrollen aquellas que favorezcan una mejor comunicación y manejo de las emociones.
Permite a los/as adolescentes ser conscientes de sus sentimientos y emociones para modularlas y gestionarlas en cualquier tipo de conversación, ya sea en el ambiente familiar o de amistades. Les permite reconocer cuándo sus emociones pueden influir en sus respuestas y actuar de manera que favorezca una comunicación fluida y saludable.
Para reconocer sus errores y ayudarles a pedir perdón cuando gritan o dicen cosas fuera de tono en una discusión familiar o social. Además, fomenta una mayor comprensión de las emociones de los demás, fortaleciendo sus relaciones y reduciendo conflictos innecesarios.
Para reconocer sus errores y ayudarles a pedir perdón cuando gritan o dicen cosas fuera de tono en una discusión familiar o social. Además, esta habilidad es esencial para mejorar la comunicación y establecer relaciones más saludables en cualquier entorno.
Es común que las familias hagan grandes esfuerzos para comprender lo que intenta transmitir el adolescente, pero la falta de habilidad en la expresión emocional puede generar conflictos innecesarios y sufrimiento. Desarrollar esta habilidad ayuda a evitar malentendidos y mejora la comunicación familiar.
Los adolescentes van a recibir todo tipo de influencias, desde amigos hasta modas, por lo que será importante que, mediante esta habilidad social los adolescentes, puedan frenar aquellas influencias que no sean positivas ni beneficiosas para su bienestar.
A continuación, te presento algunas de las herramientas más utilizadas por los psicólogos para adolescentes. He seleccionado estas herramientas porque, en mi experiencia trabajando con adolescentes y jóvenes, han sido las que más han ayudado a obtener una mayor comprensión de sí mismos y a lograr un progreso significativo.
CONOCE MI TRABAJO como psicólogo de adolescentes
El servicio de desarrollo de habilidades sociales adolescentes busca trabajar con estas dificultades, tendiendo un puente entre la incomprensión que vive el adolescente y las dificultades comunicativas que a veces sufren las familias. Para ello, habrá que crear nuevos lazos de comunicación e ir descifrando la nueva forma de expresarse y los diferentes símbolos del adolescente. Paralelamente, se realizará un proceso de cambio con el/la adolescente para trabajar las diferentes habilidades sociales adolescentes.
El centro de la intervención del servicio de habilidades sociales adolescentes siempre va a estar dirigida en que tenga planes, que salga a la calle y pueda hacer deporte. Fomentar una comunicación sana en todo su entorno y en definitiva que se pueda desarrollar hacia una vida funcional y feliz.
El instituto es uno de los espacios donde más se resalta la falta de habilidades sociales adolescentes. Es común, que cuando un adolescente necesite desarrollar esta destreza, sufra diversos choques en el aula o no consiga tener amistades de calidad, lo que provoca que las familias vean a los hijos cada vez más tristes, apáticos y con un fuerte sentimiento de soledad. En muchos casos, padres y madres podrán detectar un incremento preocupante del uso del teléfono móvil y las redes sociales a consecuencia del sentimiento de aislamiento, pudiendo derivar en una adicción al móvil adolescente.
La repercusión que tiene en sus vidas es tal que muchos/as adolescentes comienzan a dudar mucho de sí mismos y pueden desarrollar mucha inseguridad, miedo y baja autoestima, lo que será incompatible con unas relaciones sanas y podrá desanimar cualquier nuevo intento de interacción social. Esto puede tener notables consecuencias, ya que no estaría poniendo en práctica sus habilidades sociales adolescentes, y por consecuencia, podría quedar estancado su desarrollo.
En algunos casos, la falta de habilidades sociales adolescentes y los choques en el entorno educativo, puede comenzar a tener consecuencias también fuera de ámbito escolar. La apatía y el desánimo pueden ir inundando otras áreas, lo que puede provocar que las familias vean como cada vez los adolescentes van abandonando el deporte, la música, el baile… fruto de la inseguridad que se va gestando. En otras circunstancias, esa inseguridad puede ser tal, que puede suceder que algunos adolescentes comiencen a no acudir al aula fruto del miedo a ser juzgados.
Estos pueden ser fuertes indicadores de que hay una falta de habilidades sociales adolescentes y por consecuencia, será aconsejable acudir a un psicólogo para adolescentes.
El inicio del desarrollo de las habilidades sociales adolescentes también supone un gran reto para madres y padres. Los/as adolescentes viven una amalgama emocional de gran intensidad, que en muchas ocasiones puede poner a prueba la paciencia de madres y padres. Las dificultades para expresarse típicas de esta edad, pueden ser un poco escasas, sobre todo al principio. Fruto de estas dificultades de comunicación y de su vocabulario cambiante, los adolescentes no consiguen explayarse. Las familias hacen grandes esfuerzos para comprender a sus hijos e hijas y, sin embargo, las conversaciones acostumbran a terminar con el/la adolescente enfadado/a y con un “es que no me entiendes” o un “da igual”, lo que produce sensación de incredulidad y desconcierto.
A partir de estas conversaciones, los/as adolescentes pueden sentir soledad y que lo vivido únicamente les ocurre a ellos/as. Las familias tratan de acompañar esa soledad, y hacer ver que esas cosas también las vivieron, pero en ocasiones ese mensaje no llega y generan más frustración en adolescentes y familias.
"En definitiva, el servicio de desarrollo de habilidades sociales adolescentes busca trabajar con estas dificultades de comunicación y relaciones, tendiendo un puente entre la incomprensión que vive el adolescente y las dificultades comunicativas que a veces sufren las familias"