David Galarza Durán
Acompañamiento psicológico especializado en adolescentes para comprender qué está generando la ansiedad, aprender a gestionarla y desarrollar herramientas para afrontar las situaciones que provocan preocupación, miedo o bloqueo.
PSICÓLOGO PARA JÓVENES
La ansiedad en adolescentes puede aparecer en forma de preocupaciones constantes, miedo a equivocarse, inseguridad, bloqueo o una sensación de estar continuamente pensando en lo que puede ocurrir.
La terapia para la ansiedad en adolescentes ofrece un espacio para comprender qué está generando ese malestar, aprender a gestionar la ansiedad y desarrollar herramientas para afrontar de otra manera las situaciones que generan preocupación, miedo o tensión.
Como psicólogo de adolescentes y jóvenes trabajo de forma presencial en Madrid y online, adaptando el acompañamiento psicológico a lo que está ocurriendo en cada caso.
La ansiedad en adolescentes es una respuesta de preocupación, miedo o tensión que puede aparecer ante determinadas situaciones. En muchas ocasiones surge cuando el adolescente anticipa que algo puede salir mal o imagina consecuencias especialmente negativas, y siente que carece de los recursos necesarios para afrontar satisfactoriamente lo que puede ocurrir.
Esta percepción puede activar una respuesta de ansiedad como mecanismo de anticipación y protección frente a aquello que considera amenazante. Cuando esta respuesta se vuelve frecuente, difícil de gestionar o empieza a interferir en los estudios, las relaciones, el descanso o la vida cotidiana, puede ser conveniente valorar ayuda psicológica.
Sentir ansiedad en determinados momentos forma parte de la vida. Un examen importante, hablar delante de otras personas, enfrentarse a una situación nueva o tomar una decisión sobre el futuro pueden generar preocupación o nerviosismo.
La ansiedad en adolescentes empieza a requerir una atención especial cuando aparece con mucha frecuencia, resulta difícil de gestionar o comienza a interferir en aspectos importantes de su vida.
El adolescente puede preocuparse constantemente por los estudios, anticipar que algo va a salir mal, sentirse inseguro en determinadas situaciones sociales o experimentar un miedo intenso a equivocarse.
En otros casos, la ansiedad en adolescentes puede manifestarse a través del cuerpo, del comportamiento o incluso de situaciones que el adolescente empieza a evitar.
Por eso, más allá de preguntarnos únicamente cuánto se preocupa, resulta importante comprender cómo está afectando la ansiedad a su vida y qué está haciendo para intentar manejarla.
Las manifestaciones y los síntomas de la ansiedad en adolescentes pueden ser muy diferentes de una persona a otra. Algunos jóvenes expresan claramente que están preocupados o nerviosos, mientras que en otros casos el malestar puede aparecer a través de irritabilidad, evitación, bloqueo o síntomas físicos.
El adolescente puede dedicar mucho tiempo a anticipar situaciones que todavía no han ocurrido.
Pensamientos relacionados con suspender un examen, decepcionar a otras personas, cometer un error, quedarse sin amigos o tomar una decisión equivocada pueden generar un estado de preocupación difícil de detener.
Algunos adolescentes sienten que necesitan hacer las cosas especialmente bien para sentirse seguros.
Esta exigencia puede hacer que dediquen demasiado tiempo a determinadas tareas, revisen continuamente lo que hacen o experimenten un gran malestar ante la posibilidad de cometer un error.
En ocasiones, el miedo a hacerlo mal puede llegar incluso a dificultar que empiecen.
La ansiedad en adolescentes también puede manifestarse a través de síntomas físicos.
Palpitaciones, tensión muscular, molestias digestivas, sensación de falta de aire, dolor de cabeza, sudoración o dificultades para dormir pueden aparecer en situaciones que el adolescente percibe como amenazantes o especialmente exigentes.
La ansiedad en adolescentes también puede manifestarse mediante irritabilidad, frustración o respuestas emocionales intensas.
Cuando una persona lleva mucho tiempo preocupada o en tensión, determinadas situaciones cotidianas pueden resultarle más difíciles de gestionar.
Evitación de situaciones
Evitar aquello que genera ansiedad puede proporcionar alivio en ese momento.
El adolescente puede empezar a evitar exámenes, presentaciones, actividades sociales, conversaciones, determinados lugares o cualquier situación que anticipe como difícil.
Ese alivio inmediato puede hacer que la evitación se repita y que determinadas situaciones resulten progresivamente más difíciles de afrontar.
Dificultades de concentración y toma de decisiones
La ansiedad en adolescentes también puede afectar a la capacidad de concentrarse y tomar decisiones.
Algunos adolescentes sienten que les cuesta mantener la atención durante las clases, estudiar o realizar tareas cotidianas porque sus pensamientos están constantemente ocupados por preocupaciones.
La adolescencia implica numerosos cambios y cada joven puede experimentar la ansiedad de una manera diferente. Por eso, el tratamiento de la ansiedad en adolescentes parte de comprender qué situaciones están generando malestar y qué significado tienen para esa persona.
Entre las situaciones que podemos encontrar están:
Los exámenes, las notas, la cantidad de tareas o las decisiones sobre el futuro académico pueden convertirse en una fuente importante de preocupación y generar ansiedad en adolescentes.
Algunos adolescentes sienten que tienen que alcanzar determinados resultados o interpretan un error académico como algo mucho más importante de lo que realmente representa.
En los últimos años, esta situación se observa especialmente en 2.º de Bachillerato, debido a la competitividad de las notas de acceso a la universidad y la presión por conseguir una plaza en la carrera deseada. Esta exigencia puede provocar que muchos adolescentes experimenten bloqueos, preocupación constante y un malestar importante durante esta etapa académica.
Las amistades y la pertenencia al grupo adquieren una gran importancia durante esta etapa.
La preocupación por lo que otros puedan pensar, sentirse observado, el miedo a hacer el ridículo o las dificultades para relacionarse pueden ser situaciones que desencadenen ansiedad en adolescentes en determinados contextos sociales.
Cuando este miedo adquiere un peso importante y condiciona las relaciones o actividades del adolescente, también puede ser necesario valorar específicamente la presencia de ansiedad social en adolescentes.
Elegir estudios, decidir qué hacer después del instituto o empezar a pensar en una profesión puede generar incertidumbre.
Algunos adolescentes viven estas decisiones con una gran presión y sienten que una elección equivocada puede condicionar todo su futuro.
Las expectativas académicas, familiares, sociales o las que el propio adolescente establece sobre sí mismo pueden convertirse en una fuente de presión.
Comprender qué espera el adolescente de sí mismo y cómo interpreta las expectativas de los demás puede ser una parte importante del proceso.
Las expectativas académicas, familiares, sociales o las que el propio adolescente establece sobre sí mismo pueden convertirse en una fuente de presión y contribuir a la aparición de ansiedad en adolescentes.
Comprender qué espera el adolescente de sí mismo y cómo interpreta las expectativas de los demás puede ser una parte importante del proceso psicológico.
La intensidad de la ansiedad por sí sola cuenta solo una parte de lo que está ocurriendo. También resulta importante observar su frecuencia, cuánto tiempo lleva presente y hasta qué punto está condicionando la vida del adolescente.
Puede ser conveniente valorar ayuda profesional cuando:
Buscar ayuda permite comprender qué está manteniendo la ansiedad y qué necesita ese adolescente en concreto, en lugar de centrarnos únicamente en intentar eliminar los síntomas.
En la terapia para la ansiedad en adolescentes podemos utilizar diferentes herramientas en función de cómo se manifiesta la ansiedad, las situaciones que la desencadenan y las necesidades de cada joven.
La psicoeducación ayuda al adolescente a comprender qué ocurre cuando aparece la ansiedad y a reconocer la relación entre sus pensamientos, emociones, sensaciones físicas y comportamientos.
Poner nombre a lo que está ocurriendo permite identificar patrones y entender mejor por qué determinadas situaciones generan una respuesta de ansiedad especialmente intensa.
Ante una misma situación pueden aparecer interpretaciones muy diferentes: «voy a suspender», «se van a reír de mí», «voy a hacerlo mal» o «si me equivoco será un desastre».
Herramientas como el registro del pensamiento permiten identificar qué pensamientos aparecen ante determinadas situaciones y cómo influyen en las emociones y en la manera de actuar. A partir de ahí podemos trabajar en la reconfiguración de rutinas de pensamiento, buscando formas más flexibles de interpretar aquello que le preocupa.
Aprender a reconocer las emociones y comprender cómo evolucionan permite desarrollar estrategias para gestionarlas. Entre las herramientas que podemos utilizar se encuentra el mindfulness, que ayuda a prestar atención a lo que está ocurriendo en el momento presente y a observar pensamientos, emociones y sensaciones con mayor conciencia.
El objetivo es que el adolescente vaya adquiriendo recursos que pueda utilizar cuando aparezcan preocupación, miedo, tensión o bloqueo.
Cuando una situación genera mucho malestar, evitarla puede convertirse en una respuesta habitual.
Parte del trabajo puede consistir en afrontar progresivamente determinadas situaciones, respetando el ritmo del adolescente y desarrollando los recursos necesarios para manejarlas.
Cada experiencia permite ampliar su capacidad para enfrentarse a aquello que anteriormente le resultaba especialmente difícil.
La ansiedad puede hacer que el adolescente dude de su capacidad para afrontar determinadas situaciones. Las constantes dudas y comportamiento errático, van haciendo mella en su autoestima.
A medida que aprende a comprender lo que le ocurre y desarrolla nuevas estrategias, podemos trabajar también la confianza en sus propios recursos y su capacidad para tomar decisiones y afrontar dificultades con mayor autonomía.
Gestionar la ansiedad implica aprender a reconocer cuándo empieza a aumentar, comprender qué pensamientos están influyendo y desarrollar respuestas diferentes ante las situaciones que generan preocupación, miedo o bloqueo.
El objetivo es que el adolescente pueda trasladar estas herramientas progresivamente a su vida cotidiana y afrontar con mayor autonomía los estudios, las relaciones sociales, las decisiones y otras situaciones que puedan resultarle difíciles.
El trabajo psicológico con la ansiedad en adolescentes parte de comprender cómo vive cada joven las situaciones que le generan preocupación, miedo o inseguridad. Cuando un adolescente llega a consulta por ansiedad, mi primer objetivo es comprender cómo la está viviendo y en qué situaciones aparece.
Exploramos qué pensamientos aparecen antes o durante esas situaciones, qué emociones y sensaciones físicas experimenta y qué hace para intentar sentirse mejor.
También resulta importante observar qué ocurre después.
Por ejemplo, un adolescente puede sentir mucha ansiedad antes de una exposición en clase y decidir evitarla. En ese momento puede sentir alivio, pero esa experiencia también puede reforzar la idea de que enfrentarse a una exposición es peligroso o que no será capaz de hacerlo.
Comprender estas secuencias nos permite identificar qué factores están manteniendo el problema y dónde podemos empezar a introducir cambios.
El tratamiento de la ansiedad en adolescentes se adapta a cada caso. A partir de la valoración podemos trabajar la comprensión de la ansiedad, los pensamientos que aumentan la preocupación, la regulación emocional, las conductas de evitación y el desarrollo progresivo de estrategias para afrontar las situaciones que generan malestar.
Para que el proceso funcione, considero fundamental que el adolescente sienta que existe un interés real por comprender lo que le ocurre y ayudarle, y que pueda participar activamente en los cambios que vamos planteando.
Afrontar de otra manera situaciones que generan ansiedad puede hacer que al principio aumenten el miedo, la tensión o las sensaciones físicas que precisamente estaba intentando evitar. Por eso, construir una relación de confianza es clave para que el adolescente entienda lo que está ocurriendo, se implique en el proceso y pueda asumir progresivamente el malestar que puede acompañar a determinados cambios.
El objetivo del trabajo con la ansiedad en adolescentes es que cada joven desarrolle recursos para afrontar las situaciones que le generan malestar y gane confianza en su capacidad para gestionarlas de una manera diferente y así poder alcanzar sus objetivos.
Podemos trabajar para:
El tratamiento de la ansiedad en adolescentes busca que el joven disponga progresivamente de herramientas que pueda utilizar también ante nuevas dificultades que aparezcan en el futuro.
Los padres pueden tener un papel importante durante el tratamiento de la ansiedad en adolescentes.
Comprender cómo funciona la ansiedad en adolescentes también puede ayudar a los padres a interpretar determinadas reacciones de sus hijos y acompañarlos de una manera más adecuada.
Cuando ven sufrir a su hijo, es natural que intenten protegerlo, tranquilizarlo o evitar aquellas situaciones que le generan malestar. Sin embargo, algunas respuestas pueden terminar reforzando involuntariamente la idea de que el adolescente necesita evitar determinadas situaciones para sentirse seguro.
También puede ocurrir que los padres intenten animarlo a afrontar una situación rápidamente y el adolescente viva esa insistencia como una presión añadida.
Por eso, cuando resulta conveniente, trabajo también con los padres para ayudarles a comprender qué está ocurriendo, cómo acompañar a su hijo y cómo favorecer progresivamente su autonomía.
Encontrar un equilibrio entre apoyo y autonomía permite que el adolescente se sienta acompañado mientras desarrolla sus propios recursos para afrontar la ansiedad.
DAVID GALARZA DURÁN
Soy David Galarza Durán, Psicólogo especialista en adolescentes, colegiado M-33832, y llevo más de 15 años trabajando con adolescentes y jóvenes en contextos educativos, sociales y psicológicos.
A lo largo de estos años he acompañado a más de 200 familias y a más de 200 adolescentes y jóvenes en procesos individuales, trabajando situaciones relacionadas con su bienestar emocional, sus relaciones, sus estudios y las dificultades propias de esta etapa.
Mi especialización en adolescentes me permite adaptar el proceso a su forma de comunicarse, comprender sus preocupaciones dentro del momento vital que están atravesando y construir un espacio en el que puedan expresar lo que les ocurre.
En el trabajo con la ansiedad en adolescentes, conocer las características de esta etapa y construir una relación de confianza resulta especialmente importante para comprender qué hay detrás de sus preocupaciones, cómo las está viviendo y qué situaciones están condicionando su día a día.
Estas son algunas de las experiencias de adolescentes, jóvenes y familias que han confiado en mí como psicólogo para adolescentes en el tratamiento de ansiedad en adolescentes.
EXCELENTE
A base de 25 reseñas
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Esperanza Gilarranz Jamolangue17/06/2026Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Cuando decidimos buscar ayuda para nuestra hija, no fue una decisión fácil. No estaba al borde del precipicio ni en una situación desesperada. De hecho, cuando lo comentábamos en nuestro entorno, todo el mundo repetía lo mismo: que la adolescencia es una etapa complicada por definición, llena de inseguridades, frustraciones, nervios, ansiedad… Hasta el punto de hacerte dudar si lo que estábamos viviendo era simplemente “lo normal” o si estábamos sobredimensionando la situación. Sin embargo, el tiempo pasaba y sentíamos que, como padres, no estábamos consiguiendo ayudarla como realmente necesitaba. Nuestra hija tenía dificultades en la socialización, lo que afectaba directamente a su autoestima y generaba un círculo vicioso: autoexigencia, frustración y ansiedad en determinadas situaciones. Todo ello se traducía en una tristeza bastante constante, apatía y desmotivación. Después de cerrar esta etapa, nuestra conclusión es clara: la terapia con David quizás no era imprescindible, pero sí profundamente necesaria. Ha sido, sin duda, un regalo para ella. Probablemente habría salido adelante igualmente, pero ¿por qué asumir ese sufrimiento en una etapa tan importante? Estoy convencida de que muchos adultos arrastramos la mitad de nuestros problemas emocionales, sociales o incluso laborales porque no tuvimos a tiempo las herramientas adecuadas. Herramientas para conocernos mejor, gestionar lo que sentimos y aprender a levantarnos cuando toca. ¿Por qué esperar a los 40 para empezar una terapia cuando esas habilidades se pueden desarrollar a los 15? Cuánto tiempo, y cuánto sufrimiento, nos habríamos ahorrado. Hoy nuestra hija tiene herramientas. Le quedan miles de situaciones por afrontar, momentos que superar, caídas en las que le costará levantarse… pero eso ya es la vida 🙂Publicado en Google![]()
Felimar 18016/06/2026Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Llevo bastante tiempo con David en terapia y desde el primer momento me transmitió profesionalidad,cercanía y confianza recomiendo totalmente ponerte en sus manos si estás buscando terapeutaPublicado en Google![]()
Hugo Begonte Carrero16/06/2026Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Perfecta atención y trato, gran psicólogoPublicado en Google![]()
Rodrigo Royo05/02/2026Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Después de casi un año de sesiones, puedo decir que David ha sido un pilar en mi proceso de crecimiento. Su empatía, profesionalidad y capacidad de escuchar sin juzgar, me han ayudado a comprenderme mejor, y a superar retos que antes me parecían insalvables. Siempre me sentí en un espacio seguro, y valoro enormemente su guía. Lo recomiendo 100%.Publicado en Google![]()
Dayana Av29/01/2026Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Daría más de 5 estrellas pero no se puede! David, el mejor profesional y persona que he conocido de verdad que quedé contentísima con su forma de transmitir y hacerme entender tantas cosas de la manera más agradable para implementar en mi vida. Y de verdad que lo recomiendo a todo el mundo porque le va a cambiar a mejor cualquier ámbito de su vida ✨ le deseo lo mejor porque él lo es.Publicado en Google![]()
Teresa Planellas05/06/2025Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
David ha sabido acercarse a mi hijo adolescente y ayudarle. La experiencia ha sido muy buenaPublicado en Google![]()
genesis09/10/2024Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
David, un gran psicólogo, siempre me hizo sentir muy comoda en sus sesiones. Me ayudó mucho en encontrar soluciones a los problemas y actuar frente a ellos. He aprendido muchísimo gracias a él y he crecido bastante como persona en el tiempo que estuve yendo a las sesiones. Sin duda, super recomendado.Publicado en Google![]()
MIGUEL ANGEL RAMOS PALOMO17/09/2024Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Cercano y gran profesional. Totalmente recomendable.Publicado en Google![]()
pepa gonzalez vega25/05/2024Trustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
David Galarza es un gran profesional, que ha ayudado muchísimo a mi hijo y, consecuentemente, a la familia. Gestiona muy bien los problemas y las incertidumbres de los adolescentes y le ha proporcionado una gran ayuda para enfocar y encauzar los cambios y problemas que generan hacerse mayor. El método de las sesiones on line ha sido un gran acierto. Muchísimas gracias David.
Entre mis diferentes servicios de psicología para adolescentes realizo sesiones de terapia para tratar la ansiedad en adolescentes de forma presencial en Madrid y online.
La modalidad online puede ser una opción para adolescentes y jóvenes que viven fuera de Madrid o prefieren realizar las sesiones a distancia.
En ambos casos, el trabajo parte de conocer al adolescente, comprender su situación y adaptar las sesiones a aquello que necesita.
Si tienes dudas sobre qué modalidad puede encajar mejor en vuestra situación, podemos hablarlo antes de iniciar las sesiones.
La ansiedad en adolescentes puede manifestarse mediante preocupaciones frecuentes, miedo, irritabilidad, dificultades para dormir, síntomas físicos, bloqueo o evitación de determinadas situaciones.
La frecuencia, la intensidad y el impacto que estas dificultades tienen en su vida cotidiana ayudan a valorar cuándo puede ser conveniente buscar ayuda profesional.
Conviene prestar especial atención cuando la ansiedad empieza a condicionar aspectos importantes de su vida, como los estudios, el descanso, las relaciones sociales, las actividades que realiza o determinadas decisiones.
También puede resultar útil buscar orientación cuando el adolescente siente que sus preocupaciones son difíciles de gestionar o empieza a evitar cada vez más situaciones.
El tratamiento de la ansiedad en adolescentes comienza comprendiendo cómo se manifiesta la ansiedad y qué factores están contribuyendo a mantenerla.
A partir de ahí pueden trabajarse los pensamientos, la regulación emocional, las conductas de evitación y el afrontamiento progresivo de aquellas situaciones que generan malestar, adaptando siempre el proceso a cada adolescente.
La participación de los padres depende de cada caso.
Cuando resulta conveniente, pueden realizarse sesiones de orientación para comprender mejor qué está ocurriendo y aprender formas de acompañar al adolescente que favorezcan progresivamente su autonomía y sus propios recursos.
Sí. La ansiedad puede dificultar la concentración, aumentar el miedo a equivocarse, generar bloqueos ante exámenes o hacer que el adolescente dedique demasiado tiempo a determinadas tareas por preocupación o perfeccionismo.
Comprender qué está ocurriendo permite trabajar específicamente aquellas situaciones académicas que están generando mayor malestar.
Sí. La terapia para la ansiedad en adolescentes puede realizarse online cuando esta modalidad resulta adecuada para el caso.
Esto permite trabajar con adolescentes y familias que viven fuera de Madrid o que prefieren realizar las sesiones a distancia.